Índice de Contacto Funcional. Cuarenta y dos preguntas sobre el funcionamiento ordinario de la mente.
La estructura deriva de constructos psicométricos ya estudiados — mindfulness y presencia del FFMQ, fusión cognitiva del CFQ-7, interocepción del MAIA-2, insight metacognitivo del SRIS, flexibilidad psicológica del MPFI y del CompACT. Es una autoevaluación: dice cómo te describes, no cómo eres. Por eso contiene controles de calibración y hay que repetirla en el tiempo.
Las preguntas son una versión española del original italiano. El instrumento no está tarado en ninguna de las dos lenguas, y las dos versiones no deben todavía considerarse intercambiables: si repites el test, repítelo en la misma lengua.
Considera los últimos 30 días: no el mejor periodo de tu vida, no lo que sabes que podrías hacer en teoría. No le des muchas vueltas — la primera valoración razonable es preferible a la respuesta construida.
No se indica a qué escala pertenece cada pregunta ni cuáles están invertidas: conocer el sistema de puntuación haría el test menos útil.
Siete valores independientes — presencia corporal, presencia atencional, no-identificación, insight sobre los automatismos, estabilidad bajo perturbación, acción intencional, apertura epistémica — más un índice global de 0 a 100. El perfil de las siete dimensiones cuenta más que el número global. Al final, algunos contrastes construidos a propósito para buscar incongruencias: reconocer perfectamente los propios patrones y seguir estando gobernado por ellos no reduce la separación, es lucidez solo intelectual.
Más alto es mejor: 0 = contacto mínimo, 100 = contacto máximo. En el modelo de Atlas Noctis lo que varía es la separación — la distancia entre la Esencia y su manifestación en el comportamiento — y el índice mide cuánto se reduce esa distancia. «Funcional» no es un ornamento: lo que se detecta son las condiciones funcionales del contacto — presencia, no-identificación, resistencia, coherencia — no el contacto mismo, al que ningún cuestionario puede llegar. Una puntuación alta no es una pureza conseguida: es un impedimento momentáneamente reducido.
Un cuestionario cumplimentado una sola vez confunde fácilmente un estado momentáneo con una característica estable. El ICF-42 se reabre al cabo de 10 días y compara las sesiones: lo que permanece constante es rasgo, lo que oscila era estado. El retest es ciego — no revisamos las respuestas anteriores antes de repetirlo.
Las respuestas se quedan en el navegador de quien las cumplimenta. Ningún servidor, ninguna cuenta, ningún rastreo. Si quieres enviar tu informe a Frater Custos lo haces tú, al final, con un botón — y solo si quieres.
Primera valoración razonable, sin relectura. Si una pregunta te parece de doble sentido, responde sobre cómo te comportas, no sobre cómo querrías comportarte.
Cada dimensión vale 0–24 puntos brutos, recogidos aquí en escala 0–100. Son independientes: no se suman en una única capacidad, y un valor alto no compensa un valor bajo en otra parte. Aquí también más alto es mejor. Mira la forma del perfil antes del total — las dimensiones más bajas indican dónde el impedimento es mayor, es decir, dónde el funcionamiento cede primero.
Contrastes construidos para buscar incongruencias internas. Un hallazgo no es un error: es un punto en el que el perfil dice dos cosas que de ordinario no van juntas, y que por tanto hay que leer antes que las puntuaciones que las han producido.
Un cuestionario no mide el funcionamiento: mide la descripción que das de él. Estos tres indicadores estiman cuánto de fiable es la descripción, y es por aquí por donde conviene empezar — si son malos, todo lo demás hay que leerlo a la baja.
El informe contiene la secuencia de las respuestas y las puntuaciones. Puedes imprimirlo, copiarlo y conservarlo para el contraste de aquí a diez días.
El botón de compartir difunde el test, nunca tu resultado. El informe sale de esta página solo si eres tú quien lo manda.
Esta herramienta es nueva y todavía no tiene una tara: las puntuaciones dicen algo sobre ti respecto a ti mismo de aquí a diez días, no respecto a otras personas. Para construir esa tara hacen falta informes reales, con un mínimo de contexto alrededor. No es necesario: tu informe ya lo tienes y es tuyo. Es solo una ayuda más que puedes dar a esta investigación, además de haberla seguido hasta aquí — y por eso te doy las gracias.
Si lo prefieres, puedes adjuntar un curriculum en lugar de escribir. No hace falta y no cambia nada: hazlo solo si te resulta más cómodo que escribir.
Leo lo que me mandas y saco de ello lo único que sirve para tarar la herramienta: las puntuaciones y la información de contexto, separadas de tu nombre y de tu dirección. El mensaje original, el curriculum si lo hay y todo dato que te identifique quedan borrados en el plazo de quince días desde que los he leído, y en cualquier caso no más tarde de tres meses desde tu envío. No comparto nada con nadie, no publico informes, no construyo listas. Si cambias de idea antes, escribe a la misma dirección: borro en el acto y no te pregunto por qué.
El envío sale de tu propio programa de correo. Esta página no transmite nada por sí sola, ni ahora ni nunca.