Mari, la Señora de Anboto
España
Vizcaya y Guipúzcoa, sobre los macizos que nombran las atestiguaciones: Anboto, Murumendi, Aloña, Atxorrotx; pueblos de recogida entre Eskoriatza, Abadiño, Berriz, Ataun, Oñati, Zaldivia, Lazcano, Errezil, Amézqueta, Azpeitia, Ormaiztegui, Muxika
Mari, la Señora de Anboto — una señora que habita cuevas dentro de montañas nombradas y se desplaza de una a otra.

- Variantes y nombres
- vasco Mari, Anbotoko Dama; formas locales atestiguadas Mariurrika (Abadiño), Mariburrika de Sarrimendi (Berriz), Dama de Muru; castellano la Dama de Amboto, la Señora
- Qué se cuenta
- Una señora que habita cuevas dentro de montañas nombradas y se desplaza de una a otra. Gobierna el granizo y el tiempo, paga en oro —el peine, el ganado— y castiga la promesa rota y el trabajo hecho en día prohibido. Lo que la define no es lo femenino sobrenatural, que es género común: es la topografía. Cada macizo tiene su morada y el relato se sostiene en el trayecto entre moradas. Es esto lo que la separa de las lamiak, que pertenecen al agua y al peine, y de cualquier cortejo de muertos.
- Para qué servíalectura del autor
- Atar el tiempo atmosférico a una geografía precisa y transitable: no «el cielo», sino aquella cumbre y aquella cueva, y el paso de la una a la otra como presagio. En torno se organizan prohibiciones de trabajo, intercambios y una contabilidad de promesas.
- Dónde está atestiguado
- José Miguel de Barandiarán, «Tradiciones y leyendas», Eusko-Folklore. Materiales y cuestionarios, 3.ª serie, Año 35, núms. 2-5, 1955, pp. 42-264, y la continuación, Año 36, núms. 6-8, 1956. Las atestiguaciones llevan informante, pueblo y año: Escoriaza, 1935, José Aramburuzabala, con la Señora de Amboto, los pastores de Atxorrotx y el peine de oro; Abadiano, 1931, S. Gastelu-iturri; Berriz, 1931, Juan Loizate; Ataun, 1925, Juan Miguel de Aguirre de 63 años, del caserío Mendiurkullu; Urrestilla, marzo de 1926, Josefa Echeverria de 77 años; Ormaiztegui, 29 de marzo de 1926; Cerain, 4 de julio de 1954; Aloña, 1928 y 1955; y para el ciclo de los castaños de Múgica una carta del 25 de abril de 1921 y una visita de campo con Telesforo de Aranzadi el 15 de septiembre de 1924.
- Atención
- Esta ficha existe también para mostrar en público cómo se separa la atestiguación de la sistematización, que es la regla de la casa. En la misma publicación Barandiarán imprime los relatos de campo y un texto titulado «Resumen de la mitología mariana»: lo segundo es la síntesis del autor, y el armazón unitario de «Mari» como figura central de un sistema religioso vasco es sistematización del siglo XX, no transcripción. Hay que descartar, porque circula sin informante, sin lugar y sin fecha y a menudo atribuido a Barandiarán como si lo hubiera recogido: Mari como diosa madre preindoeuropea; el consorte Sugaar o Maju; los hijos Mikelats y Atarrabi; el viernes como su día; la lista fija de las «siete moradas»; la «religión vasca matriarcal». Queda sin abrir Azkue, Euskaleŕŕiaren Yakintza, que sería la segunda pata independiente.
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