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B — parcialmente documentado

El Matharól

Véneto · Arco alpino
Montaña de Belluno: el Agordino por las marcas dejadas en los árboles, el Cansiglio por la cancioncilla; el topónimo «Trói del Matharól»

El Matharól — hombrecillo viejísimo, de la estatura de un niño de cinco o seis años, rostro arrugado, barba y pelo largos y enmarañados, ropa y gorro rojos.

La tierra mojada de un sendero del bosque al anochecer: en el barro, única huella, la pisada desnuda de un pie, profunda y nítida, con los cinco dedos separados; al lado, una hoja seca. En el ángulo inferior, la punta de un zapato de cuero gastado. Ninguna figura; detrás, el sendero sube y el bosque se abre al valle.
Variantes y nombres dialectales
Matharól, Matharòl; Mazzaról en una cancioncilla del Cansiglio; en la literatura corriente también Mazarol
Qué se cuenta
Hombrecillo viejísimo, de la estatura de un niño de cinco o seis años, rostro arrugado, barba y pelo largos y enmarañados, ropa y gorro rojos. Vive en montes, bosques, rocas, cuevas y minas, se anuncia con golpes, silbidos y risas y marca los árboles a golpes. Lo que lo separa de linchetti, mazapégul y gorros rojos varios es topográfico: quien pone el pie dentro de una huella suya queda obligado a seguirlo —casi siempre un niño o una muchacha sola al anochecer— y pierde el sentido del tiempo y del espacio. A sus cautivos les da polenta y leche en una dàlmeda.
Para qué servíalectura del autor
Explicar el extravío en la montaña atribuyéndolo al suelo y no al descuido: es la huella la que hace presa. Ayuda a los pastores moviendo y ordeñando el ganado de noche, y se vuelve malo si se le recompensa con ropa o con otra comida.
Dónde está atestiguado
La recopilación de referencia es Daniela Perco y Carlo Zoldan (eds.), Leggende e credenze di tradizione orale della montagna bellunese, Museo Etnografico della Provincia di Belluno, Quaderno 16, Feltre, 2001, vol. II, pp. 13-44 y 67. Lo que he leído es el cuadernillo didáctico que deriva de ella: Serenella Bergamini y Tatiana Zanette (eds.), Òm selvàrech, Anguane e Matharól, CAI Scuola.
Atención
Grado B declarado: no he abierto la recopilación del museo, no tengo nombres de informantes ni fechas de registro, y la fuente que he leído es un material didáctico, es decir, un intermediario. Una comprobación negativa que merece imprimirse: Maria Savi-Lopez, Leggende delle Alpi, Turín, Loescher, 1889, se cita por todas partes en la red como fuente del Mazarol, y no lo contiene —la he abierto; tiene capítulos sobre duendes, hadas alpinas, demonios y brujas de los Alpes, y no nombra ni Mazarol, ni Salvanel, ni Anguane, ni Belluno—. También hay que descartar: que haga perder la memoria (las fuentes hablan de desorientación en el tiempo y en el espacio, que es otra cosa), la identificación con el Salvanel ladino y con el Mazariol friulano, y la etimología desde mazza, repetida sin referencia lingüística alguna.

El grado indica cuánto está documentada la entrada, no cuánto interesa. Cómo se asignan los grados.

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