Lešij
Rusia
Norte ruso: provincias de Arcángel, Olonec y Vologda, cuenca del Onega y Carelia rusa, donde están las atestiguaciones fechadas y los pactos de los pastores; el material léxico y paremiológico de Dal' se da como granruso en general, sin localización; cognados en Bielorrusia, Ucrania y Polonia
Lešij — el dueño de un tramo de bosque en la Eslavia oriental, que hace extraviarse a quien entra sin pedir, apacienta a los animales salvajes y negocia con los pastores el ganado dejado libre en el bosque.

- Variantes y nombres
- Ruso ле́ший (lešij), que es un adjetivo sustantivado y no un nombre propio. Sinónimos y formas dialectales rusas: лесовик, лесовой, лешак, лешачина, лисун, боровик, моховик, зыбочник (de зыбка, la cuna colgante, porque se columpia en las ramas), хозяин «el dueño»; femeninos лешачиха, лешиха, лесовиха, лесунка; los hijos лешевики, лешачата. Bielorruso лешы, лесавік, лясун; ucraniano лісовик, también лісун; polaco leszy, leśnik, leśny dziad, borowy, gajowy. Vasmer, en la entrada ле́ший, escribe por extenso: «др.-русск. лѣший "лесной, поросший лесом" (см. Срезн. II, 81). От лес», y añade que de esta palabra se formaron los verbos лешакаться, лешихаться «nombrar al lešij», cosa que según la creencia trae daño, remitiendo a Zelenin, Tabu slov, parte 2, p. 108, y a Havers, p. 113. El nombre, pues, significa literalmente «el del bosque», y estaba él mismo sujeto a tabú. Dal', en 1863-1866, registra la serie лесной, лесовик, лесовой, леший, лешак dentro de la entrada лес, no bajo un lema propio.
- Qué se cuenta
- No es un demonio entre otros: es el dueño de un tramo de bosque, y ese tramo tiene límites, que otros lešie disputan. Dal' en 1863-1866 lo da ya completo: canta a plena voz sin palabras, da palmadas, silba, llama, ríe y llora, se cambia en un campesino con el morral, en lobo, en búho, y obchodit a caminantes y leñadores, es decir les da la vuelta alrededor y los hace extraviarse. Es mudo y sin embargo lleno de voz; va sin gorro, el pelo peinado a la izquierda, el caftán cruzado a la derecha, sin cejas ni pestañas. En los relatos de creencia del Norte cambia de estatura con la vegetación, alto como los abetos dentro del bosque y como una brizna de hierba en el prado; apacienta a los animales salvajes como un vaquero, los traslada de un bosque a otro, los pierde a las cartas con los lešie vecinos. No mata: castiga a quien en el bosque se comporta mal. El 4 de octubre, día de Erofej, rompe las ramas, espanta a las bestias y desaparece bajo tierra.
- Para qué servíalectura del autor
- Regulaba el acceso a un recurso que nadie poseía en solitario. En las provincias forestales el ganado pasaba el verano en pasto libre en el bosque y el pastor no lo tenía bajo los ojos: perder una vaca era un hecho económico, y el pacto con el lešij — el huevo de Pascua y el pan con la sal en las raíces de un árbol descalzado, la vaca «prometida» que a final de temporada debe desaparecer — era el contrato que hacía la pérdida explicable y, en rito, recuperable. Lo mismo valía para la caza y para la recogida. La prohibición de silbar, de blasfemar, de cortar sin pedir, de dormir en los senderos es una disciplina del bosque atribuida a un propietario invisible. Y cuando un niño no volvía, la maldición de los padres «que te lleve el lešij» proporcionaba a la vez un culpable y un rito que hacer.
- Dónde está atestiguado
- La huella fechada más antigua es léxica: Vasmer da el ruso antiguo лѣший «del bosque, cubierto de bosque» remitiendo a Sreznevskij, II, 81, y explica el nombre como adjetivo sustantivado de les. La primera narración fechada y localizada que he encontrado es un milagro del Žitie de Nikodim Kožeozerskij, en el que el pastor Grigorij se pierde en el bosque, encuentra una figura con vestidura gris que toca campanillas y acaba en una morada donde están otros raptados: el texto lleva la fecha «Бысть в лето 7196 маиа в 15 день, на Онеги реке, на реце, зовомой Сыжтуги», es decir 15 de mayo de 7196 desde la creación, el 1688, en el río Onega, en el arroyo Syžtugi. El repertorio léxico y paremiológico está en el Tolkovyj slovar' živogo velikorusskogo jazyka de Vladimir Dal', 1863-1866, dentro de la entrada les, con los dichos «Был бы лес, будет и леший» y «Чтоб леший не обошел, вывернуть на себе рубаху наизнанку». Luego vienen las recopilaciones: A. N. Afanas'ev, Poetičeskie vozzrenija slavjan na prirodu, 1865-1869, capítulo XVII «Древо жизни и лесные духи»; S. V. Maksimov, Nečistaja, nevedomaja i krestnaja sila, San Petersburgo 1903, que registra ya la desaparición de la figura («Перевелась ныне эта погань...»); M. A. Orlov, Russkaja čertovščina, 1904, que refunde a Afanas'ev. La etnografía del siglo XX: S. A. Tokarev, Religioznye verovanija vostočnoslavjanskich narodov XIX - načala XX v., Moscú 1957, y E. V. Pomeranceva, Mifologičeskie personaži v russkom fol'klore, Moscú 1975, que trabaja sobre los relatos de creencia. Las síntesis modernas con remisiones de página: N. A. Kriničnaja, Russkaja mifologija, Moscú 2004, pp. 247-323; E. E. Levkievskaja, Mify russkogo naroda, Moscú 2000, pp. 320-339; E. L. Madlevskaja, Russkaja mifologija. Enciklopedija, 2005, pp. 314-327.
- Atención
- Grado B, no A, por una razón de método y no de escasez. La figura está documentada muy bien, pero en esta sesión no he podido abrir ninguno de los textos clave: de Dal' y de Vasmer he leído las entradas reproducidas íntegramente en academic.ru, no la página impresa; de Maksimov 1903 tengo una sola frase citada; a Afanas'ev, Pomeranceva 1975, Tokarev 1957 y Kriničnaja 2004 los tengo solo como fichas y como remisiones de página de otros. También la fecha de 1688 en el Žitie de Nikodim Kožeozerskij me llega de segunda mano, con el texto eslavo citado pero la redacción del Žitie no identificada: mientras no se abra la edición, esa fecha hay que cogerla con pinzas. No he encontrado, abriéndola, ninguna recopilación que dé byličky sobre el lešij con fecha y lugar de registro: es exactamente el material sobre el que trabaja Pomeranceva, y no he llegado a él.
Qué no se sostiene. El lešij «dios eslavo del bosque» no tiene una sola fuente medieval: no aparece en ninguna de las listas de ídolos de las crónicas y de las prédicas contra el paganismo, donde están Perun, Chors, Dažbog, Stribog, Mokoš, Volos. El nombre mismo lo excluye: es un adjetivo, «el del bosque», y un teónimo no se forma así. La inserción del lešij en un panteón reconstruido, con acercamientos a Perun y a Veles, pertenece a la familia de hipótesis de Boris Rybakov y a la literatura rodnover que la relanza, y el método es rechazado por los eslavistas. No prueba nada tampoco el hecho de que la traducción sinodal rusa de la Biblia, 1876, use лешие en Isaías 34, 14 para el hebreo śeʿîrîm: es la elección de un traductor del siglo XIX que busca una palabra rusa para los demonios peludos del desierto. Hay que mantener distinto, en fin, el lešij literario: el «там леший бродит» del prólogo de Puškin, 1828, y Lešij de Čechov, 1889, donde el nombre es el apodo de un médico que defiende los bosques y del que nacerá Tío Vania, son literatura, no etnografía, y son el canal por el que la figura ha llegado a los lectores no rusos.
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