Saltar al contenido
A — documentado

Los vampiros de Serbia, 1725-1732

Serbia
Kisiljevo (distrito de Braničevo) y Medveđa (Trstenik), entonces Reino de Serbia habsbúrgico, frontera militar con el Imperio otomano

Los vampiros de Serbia, 1725-1732 — no es una leyenda recogida por un etnógrafo: son actas administrativas habsbúrgicas.

Grabado al amanecer en un cementerio de pueblo de la frontera militar habsbúrgica, con nieve escasa: un cirujano con mandil de cuero está arrodillado de espaldas al borde de una fosa abierta, con la caja de instrumentos abierta en el suelo junto a él. En el centro un oficial con tricornio lee de una hoja; a la derecha un segundo militar escribe sobre un pliego apoyado en una caja de madera. Dos granaderos con gorro de piel sostienen los faroles a los lados. Más allá de una valla de mimbre, un grupo de campesinos con pieles mira en silencio; al fondo una pequeña iglesia y árboles desnudos. De la fosa no se ve el contenido.
Variantes y nombres
En los documentos alemanes de 1725: Peter Plogojoviz / Plogojowitz, por el serbio Petar Blagojević; el pueblo se escribe Kisilova, Kisolova. En el manuscrito de 1732 el nombre es «Arnont Paole»: la forma Arnold Paole, con la que el caso se conoce en todas partes, es una normalización tipográfica del siglo XVIII. Se han propuesto también las lecturas Arnaut Pavle y Arnaud Paul — la ambigüedad es de escritura cursiva alemana. El pueblo aparece como Medvegya, Medwegya, Metwett.
Qué se cuenta
No es una leyenda recogida por un etnógrafo: son actas administrativas habsbúrgicas. 1725. En el distrito de Gradisca el provisor camaral Frombald refiere que, tras la muerte de Petar Blagojević, nueve habitantes del pueblo mueren en ocho días, declarando cada uno en el momento de morir que había sido agredido durante el sueño por el difunto. El cuerpo, exhumado unas diez semanas después, aparece sin descomponer, con el pelo, la barba y las uñas vueltos a crecer, piel nueva y sangre en la boca; al atravesarlo sale sangre «del todo fresca». El informe aparece en el Wienerisches Diarium del 21 de julio de 1725. 1731-32. En Medvegya el médico de cuarentena Glaser señala el 12 de diciembre de 1731 una epidemia; el 7 de enero de 1732 una comisión militar exhuma quince cuerpos y declara diez de ellos «im Vampirstande», en estado de vampiro. El 26 de enero de 1732, en Belgrado, cinco militares firman el Visum et Repertum: el cirujano de regimiento Johann Flückinger, el colega Johann Friedrich Baumgarten, el feldscher Siegel, el teniente Büttner y el alférez J. H. von Lindenfels. Los cuerpos son decapitados, quemados, y las cenizas dispersadas en el Morava.
Para qué servíalectura del autor
El trabajo que estos episodios han hecho es triple, y es todo documentable. En el lugar, la exhumación y la destrucción del cuerpo funcionan como acto público de cierre de una epidemia: identifican a un responsable, dan a la comunidad un procedimiento ejecutable, devuelven control — y no es casual que los designados sean muertos recientes e irregulares, uno caído de un carro, un recién nacido de quince días. Para la administración habsbúrgica, como argumenta Bräunlein, el vampiro es un fenómeno de ocupación: aparece exclusivamente en la geografía de la frontera militar recién conquistada, y el informe de Flückinger no es folclore recogido, es medicina militar que produce un objeto administrativo — algo sobre lo que el Estado puede ejercer competencia técnica. Para la Europa culta, en fin, es una crisis epistemológica auténtica: no «superstición contra ciencia», sino culturas expertas distintas — militar, médica, teológica — que se disputan la competencia sobre un fenómeno. Es esta disputa la que permite a María Teresa y a van Swieten reclasificar todo un dominio de fenómenos, desplazándolo de la jurisdicción eclesiástica a la médico-estatal. El vampiro serbio es una herramienta de construcción del Estado moderno.
Dónde está atestiguado
Documento: Österreichisches Staatsarchiv, Finanz- und Hofkammerarchiv, AT-OeStA/FHKA SUS Kur 01.1, ff. 1131-1143, «Visum et Repertum über die sogenannten Vampyrs oder Blutaussaugers so zu Medvegia in Servien an der Türkhischen Gräniz am 7. Jänner 1732 geschehen», 29 de febrero de 1732 — he consultado la descripción catalográfica, no el texto del documento. La Sammlung Vampirakten der k.k. Hofkammer está inscrita en el registro Memory of Austria de la UNESCO austriaca desde 2022. Historiografía: Peter J. Bräunlein, «The frightening borderlands of Enlightenment: The vampire problem», en Studies in History and Philosophy of Biological and Biomedical Sciences, 43/3, 2012, pp. 710-719, DOI 10.1016/j.shpsc.2012.02.007; Ádám Mézes, Doubt and Diagnosis. Medical Experts and the Returning Dead of the Southern Habsburg Borderland (1718-1766), tesis doctoral, Central European University, 2019, DOI 10.14754/CEU.2020.05. Señalo, sin citar su texto porque no los he abierto: Klaus Hamberger, Mortuus non mordet. Kommentierte Dokumente zum Vampirismus 1689-1791, Wien, Turia und Kant, 1992; Gábor Klaniczay, «Decline of witches and rise of vampires in 18th century Habsburg monarchy», en Ethnologia Europaea 17, 1987; Paul Barber, Vampires, Burial, and Death. Folklore and Reality, Yale University Press, 1988, que es el texto que estableció la explicación tafonómica de los signos vampíricos; Nick Groom, The Vampire. A New History, Yale University Press, 2018; Thomas M. Bohn, The Vampire. Origins of a European Myth, Berghahn, 2019. Recepción impresa: Michael Ranft, De masticatione mortuorum in tumulis, Leipzig, 1728; Augustin Calmet, Dissertations sur les apparitions… et sur les revenants et vampires de Hongrie, de Bohême, de Moravie et de Silésie, 1746, reeditado ampliado en 1751 como Traité sur les apparitions des esprits et sur les vampires. Reacción habsbúrgica: Gerard van Swieten, Vampyrismus (memorial de 1755, traducción alemana impresa Augsburg 1768 — consultada la edición electrónica); rescripto de María Teresa del 1 de marzo de 1755; Lex caesareo-regia ad extirpandam superstitionem del 1 de marzo de 1766; investigación de Georg Tallar de 1756, publicada en 1784.
Atención
No es el primer caso de vampirismo: es el primer préstamo lingüístico. Exhumaciones y destrucciones de cadáveres por magia posthuma están documentadas en Silesia, Moravia y Bohemia al menos desde el siglo XVII — la literatura sobre la que trabajan Ranft y Calmet es anterior. Lo que ocurre en 1725 es que un funcionario imperial usa la palabra serbia en un acta administrativa luego impresa: es una primacía burocrática y léxica, no fenomenológica. Y la primacía es verificable: la primera atestiguación inglesa conocida está en el Grub-Street Journal del 16 de marzo de 1731/32, en una noticia con data «Medreyga in Hungary, Jan. 7, 1732» que contiene la fórmula «certain dead Bodies (called here Vampyres)»; el Craftsman del 20 de mayo de 1732 la reimprime y usa ya el término en sentido figurado. El caso Paole es literalmente el vehículo con el que la palabra entra en inglés.

Cinco precisiones. Blagojević ya estaba muerto por causa natural: el rito atañe al cadáver, no a la muerte de un vivo — es el error más frecuente en las divulgaciones. El nombre de bautismo de Frombald es Ernst: lo establece Á. García Marín, Imperial Provisor Frombald’s First Name — Discovered, «Journal of Vampire Studies» 1/1, 2020, pp. 118-120. Aquí se leía que era incierto entre Ernst y Johann. La fecha de muerte de Paole oscila entre 1726, 1727 y 1728, porque el informe indica solo un intervalo de cinco años. La identificación de Medvegya con Medveđa cerca de Trstenik es la más difundida, no una certeza documental; en 2021 Aleksandar Ristić propuso como sitio arqueológico candidato la colina Vampirlija en Mijajlovac, y la propone como hipótesis de excavación. «María Teresa prohibió la caza de vampiros» está mal formulado: el rescripto de 1755 no prohíbe un tema, transfiere la competencia sobre los fenómenos sobrenaturales de la autoridad eclesiástica a la secular subordinándola a peritaje médico. El efecto práctico fue el fin de las exhumaciones autorizadas — y la desaparición de la palabra «Vampir» del lenguaje administrativo.

Por último, dos explicaciones que circulan como «científicas»: porfiria y rabia. Ninguna de las dos es necesaria y ninguna está atestiguada en los documentos: los signos registrados en las actas — hinchazón, líquido purpúreo tomado por sangre fresca, retracción de la piel que simula el crecimiento de uñas y barba, «gemido» al expulsarse los gases bajo la estaca — son tafonomía normal.

El grado indica cuánto está documentada la entrada, no cuánto interesa. Cómo se asignan los grados.

Afines por tema

Entradas que comparten el motivo, el fenómeno de fondo o la historia de su recogida — no la geografía.

← Volver al atlas del mundo