U'tlûñ'tä, el dedo de piedra
Estados Unidos
Apalaches meridionales: Nantahala, Whiteside Mountain y el curso medio del Little Tennessee, entre el oeste de Carolina del Norte y el este de Tennessee
U'tlûñ'tä, el dedo de piedra — la ogresa cheroqui de piel de piedra y dedo de hueso, que apuñala sin dejar señal y come el hígado: la víctima vuelve a casa y se consume durante días.

- Variantes y nombres
- cheroqui U'tlûñ'tä, que Mooney traduce literalmente «he (or she) has it sharp»; en inglés Spearfinger, «dedo de lanza». En el relato lleva además un segundo nombre, Nûñ'yunu'ï, «Stone-dress», «vestida de piedra» — que es casi el mismo que Nûñ'yunu'wï, el hombre vestido de piedra, y el parecido es una trampa (véase la nota). En la primera impresión, de 1889, el nombre se transcribe Uilata
- Qué se cuenta
- Una ogresa que come hígados humanos. Puede adoptar cualquier forma, pero la suya es la de una vieja, con dos diferencias: todo el cuerpo está cubierto por una piel dura como la roca, que ningún arma perfora, y en la mano derecha tiene un largo índice de hueso pétreo, «like an awl or spearhead», con el que apuñala. La mano la lleva cerrada en puño bajo la manta.
Lo que hace la escena no es el monstruo, es la herida: no deja señal y no duele. Se presenta a las niñas que recogen fresas como una abuela, se ofrece a peinarlas, pasa los dedos por el pelo hasta que la niña se duerme, y entonces golpea. La víctima se levanta, vuelve a casa, sigue con sus ocupaciones; después se siente débil, se consume y muere, porque el hígado ya no está. Quien la encuentra en el bosque la oye cantar en voz baja: Uwe'la na'tsïkû'. Su' sä' sai' — «hígado, me lo como».
Levanta rocas enormes y las cementa golpeando una contra otra. Intentó construir un puente de roca en el aire desde el risco de Nûñyû'-tlugûñ'yï, sobre el Hiwassee, hasta Whiteside Mountain: el rayo lo alcanzó, y los fragmentos dispersos por la cresta todavía se ven. - Para qué servíalectura del autor
- Etiología de una enfermedad que consume. Es la función que las fuentes hacen explícita en lugar de dejarla deducir: en 1892 James W. Terrell publica su versión con el título The Demon of Consumption, y la víctima «would gradually pine away and die» con la herida cerrada «leaving no outward mark»; a la muerte del monstruo «for a long time the wasting sickness was stayed». Zeigler y Grosscup, en 1883, enganchan la misma trama a una epidemia de viruela. Dos ramas independientes leen la criatura como personificación de una enfermedad.
Además es geología explicativa — los fragmentos de la cresta de Whiteside son los restos del puente fulminado — y es una interdicción: la niña que se aleja del poblado a por fresas es exactamente la niña que la encuentra. - Dónde está atestiguado
- James Mooney, Myths of the Cherokee, Nineteenth Annual Report of the Bureau of American Ethnology, Washington 1900: mito n.º 66, «U`tlûñ'tä, the Spear-finger», pp. 316-319, notas y paralelos pp. 466-468. Es la recopilación de campo, y la única con los informantes nombrados. Mooney escribe, en la p. 466, que la versión publicada viene de John Ax, «with some corrections and additions from Swimmer, Wafford (west) and others», y que el mito «is one of the most noted among the Cherokee myths, being equally well known both east and west».
Tres atestiguaciones impresas la preceden, y hay que mantenerlas distintas porque no cuentan lo mismo. Wilbur G. Zeigler y Ben S. Grosscup, The Heart of the Alleghanies, or Western North Carolina, Raleigh-Cleveland 1883, p. 24: aquí no hay nombre cheroqui, no hay piel de piedra y no hay una mujer — es «a devil in human form» que durante una epidemia de viruela es acorralado en una cueva en las fuentes del Tusquittee, y del que un pájaro revela que «their enemy was invulnerable, except one finger which, if hit, would cause his instant death». H. ten Kate, «Legends of the Cherokees», Journal of American Folk-Lore II, 4, enero-marzo de 1889, pp. 53-55: es la primera impresión del nombre, recogida en el otoño de 1883 en Tahlequah de William Eubanks, cheroqui de sangre mixta y entonces senador. James W. Terrell, «The Demon of Consumption. A Legend of Cherokees in North Carolina», JAFL V, 17, abril-junio de 1892, pp. 125-126: el dedo pasa a ser de hierro y el pájaro un chochín.
Una comprobación negativa que vale tanto como las positivas: la recopilación que Mooney publicó en el JAFL I, 2, julio-septiembre de 1888, pp. 97-108, no la contiene — la he escaneado por entero, y de liver, spear, finger, titmouse y chickadee no hay rastro. El mito 66 aparece en Mooney solo en 1900. - Atención
- Antes de nada, para qué sirve esta ficha. El atlas tiene una ficha sobre el wampus cat, de grado C, que desmonta la «mujer cheroqui castigada por haber espiado los ritos»: no es documentable antes de 2003 y en Mooney no hay nada parecido. Pero desmontar deja un vacío, y el vacío es el sitio por donde vuelven las invenciones. Esta es la criatura cheroqui de verdad, recogida en el campo, con el número del mito y los informantes: es el monstruo de piel de piedra que el wampus cat finge ser.
Cinco cosas que circulan y que las fuentes no dicen.
El dedo de obsidiana o de sílex: Mooney dice hueso pétreo. El hierro y el acero vienen de la rama Terrell-ten Kate — y ten Kate imprime «of sharp-pointed steel (?)», con el signo de interrogación suyo.
El pájaro arrendajo: es el error de ten Kate, y Mooney lo corrige por su nombre en la p. 466, donde escribe que en esa versión «the tomtit is incorrectly made a jay». En la versión de campo son dos pájaros y hacen lo contrario: el titmouse se equivoca, grita «corazón», las flechas rebotan en la coraza, y le cortan la lengua — desde entonces la tiene corta y todos saben que es un mentiroso; luego la tsï'kïlilï', el carbonero, se posa en la mano derecha, y el corazón está ahí dentro, en el puño cerrado. El chochín es de Terrell.
El punto débil en el pecho: es el error que en el relato cuesta las flechas. El golpe mortal es en la muñeca, donde el punzón se encaja.
«Vivía en Whiteside Mountain»: Whiteside era el extremo de llegada del puente. Sus lugares son las cabeceras de los torrentes, los pasos oscuros de Nantahala, el collado donde Chilhowee Mountain baja al río, y U'tlûñtûñ'yï, «Sharp-finger place», en el Little Tennessee casi frente a la desembocadura del Citico Creek — ese tramo de río está hoy bajo el embalse del Tellico.
«Es siempre femenina»: no en la rama más antigua. Zeigler y Grosscup 1883 y Terrell 1892 tienen un sujeto masculino, y no es un error que haya que corregir: Mooney explica por qué, en la p. 467, donde registra que según algunos narradores los dos monstruos vestidos de piedra eran marido y mujer y vivían juntos, «the only difference being that the husband waylaid hunters, while his female partner gave her attention to children».
Mooney distingue U'tlûñ'tä de Nûñ'yunu'wï, el hombre vestido de piedra, y lo hace dos veces. Son dos mitos numerados, el 66 y el 67, en páginas distintas; y dentro del 66, en la p. 317, está la línea «There was another stone-clothed monster that killed people, but that is a different story». Pero registra también la superposición real: la pareja marido y mujer, y el hecho de que Swimmer le dictó el 67 de forma fragmentaria «for the reason that he confounded it with the somewhat similar story of U'tlûñ'tä». La confusión es también onomástica, porque el segundo nombre de la ogresa, Nûñ'yunu'ï, es casi idéntico al de él. Quien tiene las dos figuras por una sola se equivoca; quien las tiene por ajenas pierde un dato que el informante daba.
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