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A — documentado

Nahual

México
Mesoamérica nahua y maya; núcleo documental en Atenango del Río, Guerrero

Nahual — una persona — no un animal — capaz de mudar de forma o de obrar a través de un animal: coyote, jaguar, perro, búho.

En un interior colonial mexicano, de noche, un especialista ritual emplumado tiende la mano sobre un brasero encendido; en la pared su sombra es la de un jaguar erguido sobre las patas traseras.
Variantes y nombres
náhuatl nāhualli, plural nānāhualtin, hispanizado nahual o nagual; la etimología prevalente lo liga a la raíz nāhua- «ocultar, cubrir». Equivalentes en otras lenguas: maya way, tzeltal lab, tzotzil chanul. Debe mantenerse separado el tōnalli, el «calor-destino» ligado al día de nacimiento
Qué se cuenta
Una persona — no un animal — capaz de mudar de forma o de obrar a través de un animal: coyote, jaguar, perro, búho. Lo hace para curar, para predecir, para dañar. En las fuentes coloniales el nahualli es un especialista ritual con un papel social definido, y las mismas fuentes distinguen al competente y respetado del charlatán dañino. Ruiz de Alarcón registra la fórmula en primera persona: NiNāhualocēlōtl, «yo soy nahualli-jaguar».
Para qué servíalectura del autor
En las comunidades pequeñas el nahualismo es a la vez un sistema terapéutico y un dispositivo de atribución: da a la enfermedad y a la desgracia un responsable identificable, y a quien lo ejerce un poder real. Un trabajo reciente lee a los nanahualtin como intelectuales locales, cuyo prestigio entraba en conflicto directamente con la ortodoxia eclesiástica — que en efecto los persiguió.
Dónde está atestiguado
Primer registro lexicográfico: Alonso de Molina, Vocabulario en lengua castellana y mexicana, 1571, que glosa secamente «bruja». Después Sahagún, Códice florentino, libros III, VI y X. La fuente capital es Hernando Ruiz de Alarcón, Tratado de las supersticiones y costumbres gentílicas que hoy viven entre los indios naturales de esta Nueva España, manuscrito de 1629, redactado mientras era beneficiado de Atenango del Río, porque conserva los conjuros en náhuatl recogidos en el lugar. Después Jacinto de la Serna, 1656, los procesos inquisitoriales y criminales novohispanos, y la etnografía del siglo XX: Foster 1944, Villa Rojas 1947, Aguirre Beltrán 1963.
Atención
La confusión que hay que deshacer es entre dos cosas que las fuentes clásicas distinguen perfectamente. El tonalli es un componente anímico recibido al nacer y ligado al signo calendárico: es interno, lo tienen todos, y no implica transformación. El nahualli es un papel adquirido por un especialista, con un álter ego animal externo. En el uso corriente «tonal» designa al animal compañero de destino y «nagual» a quien se transforma — pero «tonal» en ese sentido no es la palabra nahua clásica. La fusión de los dos léxicos se cristaliza con Brinton en 1894 y luego la difunde de manera del todo ficticia Carlos Castaneda: la pareja tonal/nagual de Tales of Power, 1974, es invención literaria, no etnografía, y no debe usarse como fuente.

El grado indica cuánto está documentada la entrada, no cuánto interesa. Cómo se asignan los grados.

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